Durante años, el compliance se veía como algo “de grandes empresas”.
Hoy no. Hoy es una necesidad real para cualquier organización que quiera evitar sanciones, responsabilidades penales o crisis reputacionales.
Un Plan de Compliance es el conjunto de políticas, procedimientos y controles internos que garantizan que la empresa cumple la normativa aplicable a su actividad.
No es un documento decorativo.
Es un sistema de prevención jurídica.
Su objetivo es triple:
- prevenir infracciones legales
- detectar riesgos antes de que exploten
- demostrar diligencia ante autoridades o tribunales
Y esto último es clave: si una empresa puede demostrar que tenía un sistema eficaz de control, puede incluso reducir responsabilidades.
¿Tu empresa tiene un Plan de Compliance real… o solo documentos sueltos que nadie aplica?
No contar con un Plan de Compliance estructurado y operativo puede dejar a tu empresa expuesta a sanciones administrativas, responsabilidad penal corporativa y graves daños reputacionales.
En Deme Soluciones 360º diseñamos e implantamos Planes de Compliance adaptados a la actividad real de cada empresa, con análisis de riesgos, políticas claras, controles técnicos y formación al equipo para que el sistema funcione cuando realmente importa.
Te ayudamos a prevenir riesgos, demostrar diligencia ante inspecciones y convertir el cumplimiento normativo en una ventaja estratégica, no en una carga burocrática.
Contacta con nosotros.
Qué normativa debe cubrir un Plan de Compliance
Aquí está uno de los errores habituales: creer que compliance = solo RGPD.
No.
Un Plan de Compliance completo debe analizar toda la normativa relevante para la empresa, por ejemplo:
Protección de datos y privacidad
- RGPD
- LOPDGDD
- guías de la AEPD
Ciberseguridad
- ENS cuando aplica
- recomendaciones CCN-CERT
- guías INCIBE
Prevención penal corporativa
- Código Penal art. 31 bis
- delitos informáticos
- corrupción, fraude, blanqueo
Consumo y comercio electrónico
- LSSI-CE
- normativa de consumidores
Normativa sectorial específica
Sanitaria, financiera, educativa, tecnológica, etc. Cada empresa tiene un mapa normativo distinto.
Y el plan debe adaptarse a ese mapa.
Cómo elaborar un Plan de Compliance paso a paso
1. Identificar riesgos legales reales
Aquí no sirve copiar una plantilla.
Hay que analizar:
- actividad real de la empresa
- procesos internos
- proveedores
- sistemas informáticos
- tratamiento de datos
- canales de venta
Este análisis se denomina mapa de riesgos.
Sin mapa amigos, no hay compliance.
2. Definir políticas internas claras
Una vez identificados los riesgos, deben crearse:
- política de protección de datos
- política de seguridad de la información
- código ético
- protocolo de denuncias internas
- control de proveedores
No basta con redactarlas.
Deben ser aplicables.
3. Implantar controles y medidas técnicas
Aquí entra la parte que muchas empresas olvidan:
Compliance no es solo un tema jurídico.
También es técnico.
Por ejemplo:
- control de accesos
- copias de seguridad
- cifrado
- control de usuarios
- protocolos de incidentes
Esto está alineado con las recomendaciones del CCN-CERT y del INCIBE.
4. Formación del personal
El 80 % de los incidentes legales vienen de errores humanos.
Sin formación:
- el protocolo no se cumple
- el sistema falla
- la empresa queda expuesta
5. Supervisión continua
Un Plan de Compliance no se hace una vez y ya.
Debe revisarse:
- cuando cambian procesos
- cuando entra nuevo software
- cuando hay brechas
- periódicamente
Qué ocurre si tu empresa no tiene Plan de Compliance
No tenerlo no siempre es ilegal.
Pero sí puede tener consecuencias graves:
- sanciones administrativas
- responsabilidad penal corporativa
- problemas en licitaciones públicas
- pérdida de reputación
- dificultades para demostrar diligencia
En inspecciones, la diferencia entre: “teníamos sistema implantado” y
“no sabíamos que era obligatorio”… es ENORME.
Porque lo exige:
- La Ley de Prevención de Riesgos Laborales
- El Estatuto de los Trabajadores
- La Ley de Igualdad
- Y la normativa de protección frente a la violencia en el trabajo
Además, el Tribunal Supremo y la Inspección de Trabajo son claros. No tener protocolo es incumplimiento grave.
No importa si la empresa es pequeña.
No importa si “aquí nos llevamos todos bien”.
Si tienes empleados, necesitas protocolo.
Conclusión
Un Plan de Compliance no es burocracia.
Es una herramienta de protección empresarial.
Y en un entorno donde convergen protección de datos, ciberseguridad, consumo y responsabilidad penal, cada vez es menos opcional.

Especialista en protección de datos y cumplimiento normativo. Con experiencia en el sector energético y financiero, completó un Máster en Protección de Datos y Acceso a la Abogacía. Tras ejercer en Canarias, regresó a Zaragoza y en 2023 se unió a DEME Soluciones 360, aportando su experiencia legal en auditoría y consultoría.
