Contratar trabajadores no solo implica pagar su salario.
En España, toda empresa que tiene empleados debe cumplir con una serie de obligaciones laborales y legales que garanticen los derechos del trabajador y eviten sanciones administrativas.
Ya seas autónomo con tu primer empleado o una pyme en crecimiento, en este artículo te explicamos cuáles son las principales obligaciones laborales de una empresa, actualizadas y organizadas de forma práctica.
¿Cumple tu empresa con todas sus obligaciones laborales?
En Deme Soluciones te ayudamos a revisar tu situación y poner al día todo lo necesario: contratos, prevención, registro horario, protección de datos y más.
Cuéntanos tu caso y evita sanciones innecesarias
Alta de la empresa en la Seguridad Social
Antes de contratar a cualquier trabajador, la empresa debe estar registrada como tal en la Seguridad Social y contar con un código de cuenta de cotización (CCC).
Este código identifica a la empresa como empleadora y es obligatorio para gestionar las cotizaciones de los empleados.
Contrato de trabajo por escrito
Todo trabajador debe tener un contrato, preferentemente por escrito, donde se recojan:
- Tipo de contrato (indefinido, temporal, formación, etc.)
- Jornada laboral
- Puesto de trabajo
- Condiciones salariales
- Convenio colectivo aplicable
Aunque en algunos casos se permite el contrato verbal, es altamente recomendable dejar todo por escrito para evitar conflictos.
Alta del trabajador en la Seguridad Social
El empresario debe dar de alta al trabajador en la Seguridad Social antes de que inicie su actividad, usando el sistema RED o a través de su asesoría.
Además, deberá comunicar la contratación al SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).
Cumplimiento de la normativa salarial
Las empresas deben respetar:
- El Salario Mínimo Interprofesional (SMI)
- Las condiciones salariales del convenio colectivo sectorial o de empresa
- Las retribuciones pactadas por contrato
También deben emitir nóminas mensualmente con todos los conceptos reflejados correctamente.
Cotización y pago de seguros sociales
Cada mes, la empresa debe ingresar en plazo las cotizaciones sociales correspondientes a la Seguridad Social (cuota empresarial + cuota del trabajador) a través del modelo RLC.
Es una de las obligaciones más vigiladas por la Inspección de Trabajo.
Prevención de riesgos laborales
Es obligatorio que la empresa:
- Evalúe los riesgos del puesto de trabajo
- Elabore un plan de prevención
- Ofrezca formación y vigilancia de la salud
- Tenga un servicio de prevención propio o ajeno
Incluso en empresas pequeñas, esto es obligatorio desde el primer trabajador contratado.
Registro de jornada laboral
Desde 2019, todas las empresas están obligadas a llevar un control horario diario de la jornada de sus trabajadores, incluyendo la hora de entrada y salida.
El registro debe conservarse durante 4 años y estar disponible para la Inspección de Trabajo.
Derecho a la desconexión digital
Las empresas están obligadas a respetar el derecho de los empleados a no estar disponibles fuera del horario laboral, especialmente en entornos digitales o con teletrabajo.
Esto se implementa a través de un protocolo de desconexión digital, que además forma parte del cumplimiento en materia de protección de datos.
Protección de datos laborales
El tratamiento de datos personales de los empleados (CV, nómina, fichajes, salud…) debe cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la LOPDGDD.
Se debe garantizar la confidencialidad, limitar el uso de datos y firmar cláusulas informativas y contratos de encargo cuando sea necesario.
Cumplir con la normativa laboral vigente
Además de todo lo anterior, las empresas deben:
- Conceder vacaciones y permisos según el convenio
- Evitar discriminación o acoso laboral
- Facilitar la conciliación
- Atender requerimientos de la Inspección de Trabajo
- Mantener documentación accesible (contratos, nóminas, registro horario, etc.)
Qué ocurre si no se cumplen estas obligaciones
Las sanciones por incumplimientos laborales pueden ser económicas, administrativas e incluso penales, dependiendo de la gravedad.
Por ejemplo:
- No tener contrato o dar de alta fuera de plazo: desde 3.750 € hasta 12.000 €
- No tener plan de prevención de riesgos: multas de 2.000 € a 40.000 €
- No registrar la jornada laboral: hasta 7.500 €
Además, el incumplimiento reiterado puede afectar a subvenciones o licitaciones públicas.

Javier es licenciado en Traducción e Interpretación y cuenta con cinco másteres en distintas áreas del ámbito empresarial, como dirección financiera, marketing digital o tecnologías de la información. Su trayectoria internacional le ha llevado a hacer negocios en más de 10 países y a conocer más de 70. En 2019 fundó DEME Soluciones 360 con el objetivo de ayudar a las empresas a convertir sus desafíos en oportunidades de crecimiento.