Tienes un negocio que funciona, con una marca reconocida, procesos claros y resultados positivos.
Lo has pensado más de una vez:
¿Y si lo convierto en franquicia para crecer sin abrir más locales por mi cuenta?
Franquiciar una empresa es una forma de escalar tu modelo de negocio con inversión externa, pero bajo tu control y tu marca. Eso sí, no es un proceso rápido ni improvisado. Requiere planificación, estructura legal y capacidad para formar a otros emprendedores.
En este artículo te explicamos cómo franquiciar tu empresa paso a paso, qué necesitas para hacerlo y qué errores evitar.
¿Estás pensando en franquiciar tu empresa?
En Deme Soluciones te ayudamos a evaluar si tu negocio es franquiciable, preparar la documentación legal y operativa, y acompañarte en el proceso de expansión con seguridad.
Cuéntanos tu caso y te orientamos.
¿Qué significa franquiciar una empresa?
Franquiciar consiste en permitir que otras personas (franquiciados) usen tu marca, modelo de negocio, procesos y productos, a cambio de un pago inicial y un canon periódico, generalmente sobre beneficios o facturación.
Como empresa franquiciadora, tú aportas:
- Marca registrada
- Know-how o manual operativo
- Formación inicial
- Soporte continuo
- Proveedores homologados (en muchos casos)
A cambio, los franquiciados abren su propio negocio replicando tu modelo, bajo tu control de calidad.
¿Es mi empresa franquiciable?
Antes de lanzarte, hazte estas preguntas:
- ¿Tu modelo de negocio es rentable, repetible y escalable?
- ¿Está documentado el proceso de trabajo (ventas, gestión, producción…)?
- ¿Tienes una marca sólida y registrada?
- ¿Tu negocio puede funcionar en otras ubicaciones sin ti?
Si la respuesta es sí, tienes una buena base para plantear la franquicia.
1. Analiza la viabilidad de franquiciar tu negocio
Antes de nada, debes hacer un estudio de viabilidad. Algunos puntos clave:
- Coste de apertura y retorno medio
- Margen de beneficio para franquiciado y franquiciador
- Capacidad de adaptación a otras zonas
- Competencia en el sector
- Perfil del franquiciado ideal
Muchos negocios funcionan bien a nivel local, pero no son fácilmente replicables si dependen demasiado del fundador, del entorno o de una clientela muy específica.
2. Prepara el manual de operaciones
Este es el corazón de la franquicia. Aquí debes documentar:
- Procesos de atención al cliente
- Gestión de personal
- Proveedores y compras
- Imagen de marca
- Sistemas de calidad
- Uso de herramientas o software
El objetivo es que un franquiciado pueda replicar tu negocio sin inventar nada.
3. Registra tu marca (si no lo has hecho ya)
Antes de franquiciar, es imprescindible tener la marca registrada a nivel nacional o internacional, según tu estrategia.
Esto protege tu identidad y garantiza que solo tú puedes autorizar su uso en el marco de la franquicia.
4. Diseña el modelo legal y financiero
Aquí es donde entra el soporte profesional. Necesitarás:
- Un contrato de franquicia bien redactado
- Definir el canon de entrada (pago inicial)
- Establecer el royalty o canon mensual (porcentaje de ventas o cuota fija)
- Posible canon de publicidad o marketing
- Condiciones de exclusividad, duración, renovación, resolución del contrato, etc.
Todo esto debe ajustarse a la normativa de franquicias en España o el país donde operes.
5. Elabora el dossier informativo de franquicia (DIP)
En España, es obligatorio entregar al futuro franquiciado un documento con:
- Datos de la empresa
- Experiencia en el mercado
- Características del negocio
- Condiciones económicas
- Obligaciones de las partes
- Aspectos legales del contrato
Este documento debe entregarse con al menos 20 días de antelación a la firma del contrato.
6. Da soporte y forma a tus primeros franquiciados
Una vez tengas todo listo, comienza la fase de expansión. Pero antes de crecer rápido, asegúrate de:
- Seleccionar bien a los primeros franquiciados
- Darles una formación inicial sólida
- Acompañarlos en los primeros meses
- Recoger feedback para mejorar el modelo
Los primeros casos de éxito son clave para atraer a nuevos interesados.
7. Registra tu red de franquicia (si operas en España)
En España, si operas como franquiciador, debes comunicar tu actividad al Registro de Franquiciadores del Ministerio de Industria. Esto se realiza por vía telemática y debe actualizarse anualmente.
Ventajas de franquiciar tu empresa
✔️ Crecimiento rápido con menor inversión propia
✔️ Expansión de marca en distintas zonas
✔️ Ingresos recurrentes por royalties
✔️ Multiplicación de puntos de venta con estructura ligera
✔️ Aumento de valor de la empresa
Riesgos y errores comunes al franquiciar
❌ Franquiciar sin tener el negocio bien definido
❌ No documentar los procesos
❌ Elegir mal a los franquiciados
❌ Crecer sin poder dar soporte
❌ No contar con asesoramiento legal
Antes de dar el paso: ordena, documenta y asesórate
Franquiciar puede ser una gran oportunidad de crecimiento, pero también un riesgo si se hace sin planificación. Si tu negocio tiene potencial, asegúrate de dejarlo todo por escrito, contar con el soporte legal adecuado y empezar con una estructura que puedas escalar sin perder el control.
En Deme Soluciones trabajamos contigo para convertir tu empresa en franquicia con base sólida y visión a largo plazo.

Javier es licenciado en Traducción e Interpretación y cuenta con cinco másteres en distintas áreas del ámbito empresarial, como dirección financiera, marketing digital o tecnologías de la información. Su trayectoria internacional le ha llevado a hacer negocios en más de 10 países y a conocer más de 70. En 2019 fundó DEME Soluciones 360 con el objetivo de ayudar a las empresas a convertir sus desafíos en oportunidades de crecimiento.